lunes, septiembre 29, 2008

Ana Valentina en movimiento

Justo dos días después de su cumpleaños, Anita hizo lo que todos esperábamos que hiciera desde hacía varias semanas: dio dos pasitos sin apoyo de ningún tipo.

Estaba en su cuarto, yo la acompañaba, jugando con unas pelotas y de repente, se apoyó en el closet, se levantó con cuidado y se soltó. Un pasito, luego otro hacia la puerta, con las manos en el aire, haciendo equilibrio con su cuerpito y sin que nadie le ayudara. Qué creen? No pude dejar de soltar una lágrima porque ya mi niña está mas grande…

Desde que nació Ana Valentina, la hemos visto crecer poco a poco, no solo en talla y peso, sino también en sus actividades. Por supuesto, el verla caminar era uno de esos logros importantes, era su primer paso, valga la palabra, a su total independencia, porque antes era totalmente dependiente de sus padres, ahora sigue siéndolo, pero ella ya sabe que se puede trasladar de un lado a otro y adivina que en algún momento lo hará sin que estemos cerca siquiera.

Los primeros meses de la vida de un bebé, pasa todo el tiempo en brazos o en su cunita, pero por lo general en brazos. Y créanme que es algo muy reconfortante como padre. Eso de cargar a tu hija y transportarla de aquí para allá, sabiendo que es la única manera de que ella llegue a su destino es algo muy bonito, te da una sensación de importancia y en los ojos de ella se adivina la admiración.

Pero de sus cuatro kilos iniciales, Anita ha ido creciendo, y ya cuando los kilos son 8 o 9 te das cuenta, como padre responsable, que está llegando el momento en que debería caminar. Por supuesto, ayudas a los padres existen en el mercado, coches (carreolas), canguros, caminadoras, etc, ayudan en el movimiento de traslación de la bebita, pero cuando la debes cargar te das cuenta de que el peso te empieza a afectar la columna, la posición y la fortaleza de los brazos. Si, se que mi problema, mas que el peso de Ana es mi edad, pero igual, de que pesa, pesa.

Así que al fin, cuando ya tu espalda empieza a doler un poco de tanto cargarla, ella empieza a gatear y a pararse. Cualquiera pensaría que eso te alivia el trabajo, pero no es verdad, porque entonces tienes que estar agachado todo el día para estar con ella y jugar o para protegerla. Pero justo cuando pasa los 10 kilos, cuando te das cuenta de que ella ya está grandecita, ocurre otro milagro en su crecimiento. Si, los bebés caminan, parecen un patico borracho, y en el caso de Ana, pareciera que estuviera bailando merengue, cosa que debe haber heredado de su madre, porque ya creo que todos conocen mi ritmo y mis dos pies izquierdos.

Ya Ana Valentina está caminando. Le cuesta, casi siempre aterriza sentada, se ha dado sus buenos golpes, pero ya está cumpliendo lo que imaginamos era uno de sus sueños más básicos, eso de ir de un sitio a otro sin que la lleven cargada. Igual debemos estar todo el día detrás de ella para que no se golpee, para que no suba o baje las escaleras sin supervisión, para que no se lleve nada a la boca, para que no le haga maldades al perrito, para que no intente subirse a un mueble o para que no se golpee contra lo que no podemos quitar, pero ahí va. La velocidad, el equilibrio, el balanceo y la dirección mejoran día a día, claro que todavía no puede girar 180º grados en el mismo sito, pero ahí va. Le cuesta mas caminar cuando está vestidita con zapaticos y todo, le sale mejor cuando está al natural (‘salvajita’ dirían algunos, quizás eso si lo sacó del papá).

Como es usual, queremos compartir el momento con todos y les dejo un par de videitos recientes. Tengo toda la intención de hacer un video con muchas otras tomas que tenemos, especialmente de celulares, pero eso amerita mas tiempo y con las largas caminatas de Anita, tiempo es lo que menos hay.

Disfruten los videos, pronto habrá mas.

Ana en Movimiento 1


Ana en movimiento 2




Saludos

Alv